¿Por qué caen el oro y las acciones al mismo tiempo? Entendiendo los activos refugio
Resumen rápido
- Tradicionalmente, cuando escuchamos sobre crisis geopolíticas o incertidumbre económica, esperamos que ciertos activos como el oro suban de precio mientras las acciones caen.
- Este fenómeno nos invita a revisar un concepto fundamental en finanzas: los activos refugio y cómo funcionan realmente en la práctica.
- Un activo refugio es aquel instrumento financiero al que los inversionistas recurren durante períodos de alta incertidumbre o volatilidad en los mercados.
Tradicionalmente, cuando escuchamos sobre crisis geopolíticas o incertidumbre económica, esperamos que ciertos activos como el oro suban de precio mientras las acciones caen. Sin embargo, situaciones recientes en los mercados han mostrado un comportamiento aparentemente contradictorio: tanto las acciones de Wall Street como el oro experimentando caídas simultáneas durante episodios de tensión en Oriente Medio.
Este fenómeno nos invita a revisar un concepto fundamental en finanzas: los activos refugio y cómo funcionan realmente en la práctica.
Un activo refugio es aquel instrumento financiero al que los inversionistas recurren durante períodos de alta incertidumbre o volatilidad en los mercados. Históricamente, el oro ha sido considerado el activo refugio por excelencia, junto con los bonos del Tesoro de Estados Unidos y, en ocasiones, ciertas monedas como el franco suizo o el yen japonés.
La teoría detrás de estos activos es simple: cuando aumenta el riesgo percibido en los mercados, los inversionistas venden sus posiciones en activos más volátiles (como acciones) y compran activos que consideran más seguros. Esta mayor demanda debería impulsar el precio del activo refugio al alza.
Pero entonces, ¿por qué caen ambos simultáneamente? La respuesta está en la liquidez del mercado y el comportamiento real de los inversionistas durante crisis agudas.
Cuando se desatan eventos geopolíticos de gran magnitud, muchos inversionistas institucionales enfrentan llamadas de margen o necesidades urgentes de efectivo. En estos escenarios, no pueden darse el lujo de mantener posiciones, incluso en activos que teóricamente deberían protegerlos. Se ven obligados a vender todo lo que puedan convertir rápidamente en dinero en efectivo, incluido el oro.
Adicionalmente, los movimientos de los mercados modernos están altamente influenciados por el trading algorítmico y los fondos indexados, que pueden ejecutar ventas masivas de múltiples clases de activos simultáneamente cuando se activan ciertos parámetros de riesgo.
Otro factor clave es que el petróleo tiende a subir durante conflictos en regiones productoras, lo que genera presiones inflacionarias y temores sobre el crecimiento económico. Esto puede llevar a los bancos centrales a mantener tasas de interés elevadas por más tiempo, haciendo menos atractivos tanto las acciones (por mayores costos de financiamiento) como el oro (que no genera intereses).
Para el inversionista individual, esta situación subraya una lección importante: los activos refugio no son seguros absolutos ni garantías contra las pérdidas. Son instrumentos que, en ciertas condiciones específicas, tienden a comportarse de manera diferente al resto del mercado, pero no están exentos de caídas durante episodios de pánico generalizado.
Entender estas dinámicas ayuda a construir portafolios más resilientes, no basados en suposiciones simplistas sobre qué sube o baja durante crisis, sino en una diversificación real que considere diferentes escenarios de mercado y las propias necesidades de liquidez.